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Diabetes tipo 2 – causas y prevención

Última actualización: 16 septiembre, 2017
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Diabetes tipo 2 - causas y prevención

La diabetes mellitus tipo 2 es un trastorno metabólico caracterizado principalmente por los siguientes síntomas: resistencia a la insulina, deficiencia relativa de insulina e hiperglucemia.

La condición también se conoce como la diabetes no dependiente de la insulina, la diabetes relacionada con la obesidad o la diabetes de aparición en adultos. En la actualidad no hay cura para esta enfermedad, que está aumentando rápidamente en el mundo desarrollado, y hay algunas pruebas de que este patrón será seguido en el resto del mundo en los próximos años. Es por eso que a los científicos les gusta decir que la diabetes está mostrando cada vez más las características de una epidemia.

Diferentes tipos de diabetes

Los tres tipos principales de diabetes son el tipo 1, el tipo 2 y la diabetes gestacional.

Diabetes tipo 1

La diabetes tipo 1, también conocida como diabetes dependiente de insulina, generalmente se diagnostica primero en niños, adolescentes o adultos jóvenes. Es por eso que algunos lo llaman diabetes juvenil. Las células beta del páncreas no producen insulina, porque el sistema inmunológico del cuerpo las ha destruido. Es por eso que el tratamiento para la diabetes tipo 1 se basa en la sustitución de la insulina por tomar inyecciones de insulina o mediante una bomba de insulina.

Diabetes tipo 2

La diabetes tipo 2 es la forma más común de diabetes. Las personas pueden desarrollar este tipo de diabetes a cualquier edad, incluso durante la infancia. Esta forma de diabetes generalmente comienza con la resistencia a la insulina; Al principio el páncreas sigue produciendo insulina. Después de algún tiempo, sin embargo, pierde la capacidad de secretar suficiente insulina en respuesta a las comidas.

Diabetes gestacional

Algunas mujeres desarrollan diabetes gestacional al final del embarazo. Esta forma de diabetes es causada por las hormonas del embarazo o una escasez de insulina. La investigación ha demostrado que aunque esta forma de diabetes generalmente desaparece después del parto, es más probable que una mujer desarrolle diabetes tipo 2 más tarde en la vida.

Incidencia de la afección

Investigaciones recientes han establecido que el 90-95% de todos los casos de diabetes en Norteamérica son de tipo 2, y alrededor del 20% de la población mayor de 65 años tiene diabetes mellitus tipo 2. La incidencia y frecuencia de los diabéticos tipo 2 en otras partes del mundo varía sustancialmente dependiendo de los aspectos ambientales y de estilo de vida.

Posibles causas y fisiopatología de la afección

Los factores genéticos, generalmente poligénicos, están presentes en la gran mayoría de los pacientes. Los científicos creen que algunos factores ambientales como la obesidad, la falta de ejercicio y un estilo de vida sedentario también podría contribuir a la resistencia a la insulina.
La resistencia a la insulina es una condición en la cual las células del cuerpo no responden apropiadamente a la presencia de insulina. A pesar de que puede sonar simple, este es en realidad un problema mucho más complejo que la diabetes tipo 1. A veces es más fácil de tratar, especialmente en los años iniciales cuando la insulina todavía se produce internamente. La diabetes mellitus tipo 2 es actualmente de etiología desconocida. La diabetes mellitus con una etiología conocida, como secundaria a otras enfermedades, defectos génicos conocidos, trauma o cirugía, o los efectos de los fármacos, se llama más apropiadamente diabetes mellitus secundaria.

Otras condiciones asociadas

La diabetes mellitus tipo 2 se asocia a menudo con:

  • Obesidad e hipertensión
  • Colesterol elevado
  • Síndrome metabólico (también conocido como síndrome X, síndrome de Reavan o CHAOS)
  • Acromegalia
  • Síndrome de Cushing
  • Otros trastornos endocrinológicos

Factores de riesgo para el desarrollo de diabetes tipo 2

Los científicos todavía no entienden por qué algunas personas tienen diabetes tipo 2 y otras no. Sin embargo, ciertos factores aumentan el riesgo de desarrollarla:

Peso
El sobrepeso es uno de los principales factores de riesgo para la diabetes tipo 2. Cuanto más tejido graso tenga un paciente, más resistente será su cuerpo a su propia insulina. No sólo eso, la distribución del peso también se cree que es de importancia crítica.

Inactividad
Cuanto menos activo es un paciente, mayor es el riesgo de diabetes tipo 2. La actividad física ayuda a controlar el peso, utiliza glucosa, hace que las células sean más sensibles a la insulina, aumenta el flujo sanguíneo y mejora la circulación en los vasos sanguíneos.

Historia familiar
El riesgo de diabetes tipo 2 aumenta significativamente si el padre o los padres del paciente también sufren de la enfermedad.

Años
También existe una correlación expresada entre la edad y el inicio de la enfermedad. El riesgo de diabetes tipo 2 aumenta a medida que el paciente envejece, especialmente después de los 45 años. Desafortunadamente, esta no es una regla difícil, porque la incidencia de la diabetes también está aumentando dramáticamente entre los niños y adolescentes.

Razas
Se cree que las personas de ciertas razas tienen más probabilidades de desarrollar diabetes, aunque los científicos todavía no pueden explicar o confirmar esto.

Depresión
La depresión parece aumentar el riesgo de diabetes tipo 2 también. Los expertos creen que podría ser porque las personas con depresión a menudo aumentan de peso y carecen de actividad física.

Tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2

Controlar el azúcar en la sangre es esencial para un manejo eficaz de la diabetes tipo 2 y evitar complicaciones a largo plazo. Algunas personas son capaces de controlar los niveles de azúcar en la sangre con la dieta y el ejercicio solo, mientras que otros requieren medicamentos.

Medicamentos

  • Sulfonilurea 
    Estos medicamentos estimulan el páncreas humano para producir y liberar más insulina. Los medicamentos de uso más frecuente son sulfonilureas de segunda generación como glipizida (Glucotrol®, Glucotrol XL®), gliburida (DiaBeta®, Glynase®, Micronase®) y glimepirida (Amaryl®).
  • Meglitinidas
    Estos medicamentos son extremadamente eficaces y no es tan probable que lleve a la hipoglucemia. Uno de los más comunes es la repaglinida (Prandin®).
  • Biguanidas
    Metformina (Glucophage®, Glucophage XR®) funciona inhibiendo la producción y liberación de glucosa del hígado del paciente, lo que significa que el paciente necesitará menos insulina para transportar el azúcar en la sangre a las células. Tiene efectos secundarios como sabor metálico en la boca, pérdida de apetito, náuseas o vómitos, hinchazón abdominal o dolor, gases y diarrea.
  • Los inhibidores de la alfa-glucosidasa
    Estos medicamentos bloquean la acción de las enzimas en el tracto digestivo humano que descomponen los carbohidratos, por lo que se absorbe menos azúcar en el torrente sanguíneo. Esto podría ser extremadamente útil, porque evita el rápido aumento del azúcar en la sangre que normalmente ocurre justo después de una comida. Los medicamentos más comunes en esta clase son acarbose (Precose®) y miglitol (Glyset®).
  • Insulina
    Algunas personas con diabetes tipo 2 deben tomar insulina todos los días para reemplazar lo que su páncreas es incapaz de producir. Desafortunadamente, a diferencia de otros medicamentos, la insulina no puede tomarse en forma de píldora, porque las enzimas del estómago la descomponen.

Prevención

La mejor manera de prevenir la diabetes tipo 2 es hacer opciones de estilo de vida saludable. Incluso en los casos en que la diabetes corre en la familia, la dieta y el ejercicio pueden ayudar al paciente a prevenir o retrasar la aparición de la enfermedad. No sólo eso, los diagnosticados con diabetes también pueden beneficiarse de hacer cambios de estilo de vida saludable mediante la prevención de complicaciones potencialmente graves.
Comer sano es crucial en la prevención; Sólo los alimentos bajos en grasas y calorías deben ser consumidos y el enfoque debe ser en la fruta, verduras y granos enteros.
La actividad física es otro punto clave de prevención. Aunque perder el exceso de peso podría ser difícil, con el fin de mantener el peso en un rango saludable, un paciente debe centrarse en los cambios permanentes en sus hábitos de alimentación y ejercicio.